¿Sabías que la piel de los pies, concretamente la de los talones, puede llegar a ser unas cincuenta veces más gruesa que la de algunas zonas del rostro? Si a ello le sumamos que posee menos sustancias grasas, obtenemos como resultado una piel única, con sus propias particularidades. Y, como tal, requerirá una rutina de higiene y cuidados específica.
Desde Devor-Olor, expertos en el cuidado y la salud de los pies, te explicamos cómo combatir la sequedad en esta parte del cuerpo. Descubre cuáles son las causas y síntomas de unos pies secos y agrietados, con el fin de ponerles remedio cuanto antes con los consejos que te sugerimos a continuación. ¡Toma nota!
Los factores que pueden originar unos pies secos y resecos son los siguientes:
Como hemos comentado al inicio del post, la piel de los pies es distinta a la del resto de nuestro organismo. A grandes rasgos, tiene más células adiposas, es decir, contiene menos lípidos, por lo que ya de por sí la piel de los pies posee una menor hidratación natural. Por este motivo es más gruesa y áspera, cumpliendo muy bien la función de soportar una mayor fricción y de aguantar todo el peso de nuestro cuerpo.
La edad es otra causa de una mayor sequedad en los pies, ya que la dermis va perdiendo su capacidad de producir lípidos y de retener agua. En este sentido, seguro que te resultará familiar la siguiente afirmación: «las pieles maduras son más propensas a resecarse».
Algunas enfermedades metabólicas, como la diabetes, disminuyen la hidratación natural de la piel, propiciando que tengamos unos pies secos y despellejados. También sucede lo mismo con las personas que padecen problemas circulatorios o como consecuencia de los efectos secundarios de ciertos tratamientos médicos, como la quimioterapia.
A menudo nos olvidamos de cuidarnos los pies como se merecen, con rutinas periódicas que tienen como premisa nutrir en profundidad la piel. Por ejemplo, en tu caso, ¿aplicas alguna crema hidratante o te exfolias la piel de los pies con asiduidad?
A continuación, exponemos la sintomatología más frecuente para que identifiques con facilidad si la piel de tus pies sufre esta afección:
Cuando la piel de los pies está muy seca tiende a endurecerse y, posteriormente, se rasga, apareciendo lo que denominamos las temidas «grietas». Además de estas fisuras pueden presentarse otros signos, ya sea entre los dedos de los pies o en los talones: endurecimiento, descamación, rugosidad, enrojecimiento y, en los casos más graves, pueden llegar a ocasionar dolor y sangrar.
Como hemos visto en el apartado anterior, la sequedad en la piel de los pies es uno de los factores más habituales que origina este tipo de desgarre, pero hay muchos más:
Una presión desigual en el momento de apoyar el pie en el suelo favorece la aparición de grietas en el talón.
Lo ideal es un calzado que transpire, que tenga una buena sujeción en el talón, amplio, libre de costuras y sin exceso de tacón (3 centímetros como máximo). Por lo tanto, te recomendamos que huyas del calzado con una suela demasiado plana, ya que no tiene ningún tipo de amortiguación.
Una exposición solar desmesurada y/o sin protección también provoca pérdida de hidratación en la piel de los pies y, por lo tanto, promueve la aparición de los talones agrietados.
Los kilos de más juegan en nuestra contra, porque la irrigación sanguínea es más deficiente en las regiones de nuestro cuerpo que tienen que soportar más carga, como en los pies y talones.
El principal tratamiento es la prevención. Pero si has llegado tarde con las medidas preventivas y tienes los pies secos o resecos y con grietas, no te preocupes, trátalos como se merecen con los siguientes consejos:
Para prevenir la sequedad de los pies y evitar que tus talones se agrieten, ten en cuenta las siguientes recomendaciones y ¡luce unos pies bonitos y sanos!
Por último, recuerda que Devor-Olor dispone de un amplio abanico de productos para mantener unos pies cuidados (sprays antitranspirantes, polvos desodorantes y plantillas desodorantes) para toda la familia, que te ayudarán a regular el exceso de sudoración, prevenir el olor de pies y a absorber la humedad a diario. ¿Aún no has descubierto todos sus beneficios?